miércoles, 20 de mayo de 2009

Mi aventura de ser docente


Generalmente los maestros llegamos a la docencia por casualidad lo que nos hace enfrentar esta tarea con escasas herramientas y sobrevivir día a día experimentando diversas técnicas hasta sentir que hemos dado en el clavo y seguir usando lo que nos da resultado.

Los sentimientos de duda, temor e incertidumbre prevalecen en todas las relaciones humanas, sin embargo en el aula surgen a partir de la diversidad de relaciones que se establecen, además de la inseguridad que esto nos provoca. Lo que afecta directamente la autoestima (autoconcepto) del docente, haciéndolo un ser vulnerable.

Ser docente me hace reflexionar en la importancia del enseñar a hacer, ser y no solo enseñar a saber, recordar que la educación es bidireccional y no solo unidireccional y vertical donde el conocimiento fluye solo del maestro al alumno, siendo un proceso dinámico basado en una actitud autocritica del docente y flexibilidad ante el cambio.

La tarea del docente será mayor, ya que además de dominar los contenidos académicos deberá dominar el conocimiento de sí mismo y la facilidad de dirigir y orientar a otros, haciendo el aprendizaje significativo para la vida. Promover la crítica, el análisis y reflexión en el alumno.

Las primeras interrogantes a contestar como docente será: ¿ Cómo ser ante los alumnos?, ¿Cómo será mi forma de enseñar?, ¿Cómo será mi forma de evaluar?, ¿Cuáles reglas imponer?, tratando de encontrar mi identidad. Con la experiencia aprendemos a leer cada uno de los grupos y podemos adaptar las actividades al clima del grupo, disfrutando más la acción de orientarlos, Creo que esto se llega a dominar solo en base a la experiencia o practica y al autoconocimiento del docente.

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